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Maximo Garcia sin camiseta y tatuado, con vaqueros beis, abrazando a una mujer rubia con gafas y un conjunto blanco de dos piezas en un jardín frondoso
Citas y confianza

Ideas para una primera cita que no sean una cena (y por qué funcionan mejor)

La cena es la primera cita por defecto porque nadie tiene que pensar. Justo ese es el problema. Un plan en el que paseáis, jugáis o creáis algo juntos genera más química en una hora que dos horas frente a frente en una mesa.

Maximo GarciaMaximo Garcia

Te voy a contar algo que quizá suene raro viniendo de un hombre cuyo trabajo incluye muchos momentos muy íntimos: algunas de las mejores primeras citas que he tenido no tenían mesa, ni carta, ni siquiera sillas. Una fue un paseo por un mercado que acabó durando toda la tarde. Otra, una partida de bolos horrible en la que nos reímos tanto que se nos olvidó apuntar los puntos.

La cena es la primera cita por defecto porque es fácil de proponer. Pero fácil de proponer no es lo mismo que buena. Si buscas ideas para una primera cita que no sean una cena, esta columna te da quince, te explica por qué funcionan y te ayuda a elegir la adecuada para la mujer con la que vas a quedar.

El problema de la cena

La cena no es el demonio. Para una tercera o quinta cita, una buena cena puede ser preciosa. Pero como primer encuentro tiene tres grandes problemas.

Es larga y difícil de escapar. Una cena dura entre hora y media y dos horas. Si no hay química, los dos estáis atrapados, masticando el silencio con educación.

Es cara a cara. Sentarte justo enfrente de alguien a quien apenas conoces crea ambiente de entrevista. Preguntas, respuestas, contacto visual sin otro sitio donde mirar. Esa presión pone a casi todo el mundo más nervioso, no menos.

Convierte el dinero en el tema. Quién elige el restaurante, cuánto cuesta, quién paga. Escribí una columna entera sobre si el hombre debería pagarlo todo en las citas, y la versión corta es que una primera cita no debería parecer una transacción.

La solución es sencilla: elige algo más corto, más barato y más activo, en el que estéis de pie o caminando uno al lado del otro y compartáis una experiencia.

Por qué estar lado a lado gana a estar frente a frente

En un rodaje, los momentos en los que la gente conecta rara vez son los formales. Es el paseo hasta la localización, cargar el equipo entre todos, la broma compartida cuando algo sale mal. Hacer algo uno al lado del otro os da una tercera cosa que mirar y de la que hablar, y eso le quita presión a la conversación.

Las actividades compartidas también crean pequeños momentos de juego y de emoción ligera: un hoyo casi imposible en el minigolf, un cuadro raro que odiáis los dos, el primer bocado de comida callejera mucho más picante de lo esperado. Esos momentos se convierten en vuestras primeras bromas privadas. Ahí empieza la química.

Así que, cuando planees una cita, hazte una sola pregunta: ¿qué vamos a hacer juntos, no solo de qué vamos a hablar?

15 ideas para una primera cita que no sean una cena

Fáciles y baratas

  1. Café y paseo. El clásico, por algo será. Pedid un café para llevar y caminad por un sitio agradable: un parque, un río, un casco antiguo. Fácil de alargar, fácil de terminar.
  2. Un mercado. De comida, de antigüedades, de artesanía. Siempre hay algo que señalar, probar y comentar.
  3. Un mirador al atardecer. Busca un sitio con buenas vistas, lleva algo de beber y ve a la hora dorada. Romántico sin ser pesado.
  4. Una librería y un café. Cada uno elige un libro que el otro debería leer. Aprendes más de alguien así que en una hora de preguntas.
  5. Un helado y un paseo. Corto, barato e imposible de tomarse demasiado en serio.

Con juego

  1. Minigolf o bolos. Competitivo de forma tonta. Las bromas salen solas.
  2. Recreativos o café de juegos de mesa. Perfecto si alguno de los dos es tímido, porque el juego lleva la conversación.
  3. Karaoke (solo si a ella le gusta). Un rompehielos enorme para extrovertidos, una pesadilla para introvertidos. Pregunta antes.
  4. Un quiz en un bar. Haced equipo contra desconocidos. Verás cómo piensa y cómo funcionáis juntos.

Activas

  1. Una ruta corta de senderismo. Elige un sendero fácil con un buen final. Cuéntale el plan para que vaya vestida para ello.
  2. Una sesión de escalada o búlder. Muchos rocódromos ofrecen sesiones de iniciación. Animarse el uno al otro une al instante.
  3. Bicis o patinetes de alquiler. Explorad una zona de la ciudad que ninguno conozca bien.

Creativas y culturales

  1. Un museo o una galería. Elige uno con algo de lo que se pueda hablar y pregúntale su opinión sobre todo. Las opiniones son atractivas.
  2. Una clase de cocina o de cerámica. Manos ocupadas, muchas risas, y os vais con algo que habéis hecho juntos.
  3. Un concierto gratuito, una fiesta en la calle o un cine de verano. Mira la agenda local. El ambiente hace la mitad del trabajo por ti.
Maximo Garcia sin camiseta con pantalón corto blanco y zapatillas blancas sentado en un muro con grafitis al aire libre
Las mejores primeras citas suelen pasar fuera, en movimiento.

Cómo elegir el plan adecuado

No todas las ideas encajan con todas las mujeres. Antes de proponer algo, piensa en lo que ya sabes de ella.

  • Su energía. Si mencionó el senderismo o el yoga, una cita activa encaja genial. Si te contó que trabaja muchas horas y le encantan los fines de semana tranquilos, quizá sea mejor una librería o un mirador.
  • Su comodidad. Para una primera cita, elige un sitio público, a ser posible al que pueda llegar y del que pueda irse con facilidad. Evita cualquier cosa que la deje lejos de casa sin salida.
  • Tu presupuesto. No hace falta gastar mucho. Un buen plan importa más que uno caro.
  • El tiempo y la hora. Ten un plan B por si llueve. Una cita de día suele sentirse con menos presión que una a altas horas.

Cuando lo propongas, sé concreto: «El sábado por la tarde hay un mercadillo de comida callejera. ¿Te apetece darte una vuelta conmigo sobre las cuatro?». Un plan claro transmite seguridad. Luego escucha de verdad su respuesta. Si ella propone otra cosa, sé flexible. Liderar es proponer, no imponer.

Cómo conseguir que la cita salga bien

La actividad es el escenario. Lo que haces en él sigue importando. Mi columna de consejos para la primera cita para hombres lo cubre en detalle, pero aquí tienes lo esencial para una cita con actividad:

Llega pronto y tranquilo. Ten claro adónde vas, cómo llegar y más o menos qué vais a hacer. El estrés de última hora se nota.

Está presente. El móvil, guardado. Fíjate en las cosas. Comenta lo que pasa a vuestro alrededor.

Juega un poco. Pícala con cariño cuando falle un golpe, déjala reírse de ti cuando te pierdas. La gente que sabe reírse de sí misma es magnética.

Pregunta por ella, no solo por la actividad. La actividad es el aperitivo. Úsala para pasar a una conversación de verdad: «¿Siempre te ha gustado el arte o es algo nuevo?».

Vigila su comodidad. Si la ves con frío, cansada o incómoda, adáptate. Ofrécete a sentaros, a entrar en calor, a cambiar de plan. La atención a los pequeños detalles es lo que recordará.

Cerrar bien la cita

Una de las grandes ventajas de una cita con actividad es que tiene un final natural. Se acaba la partida de bolos, cierra el mercado, se pone el sol. Aprovéchalo.

Si va bien, propón una segunda parada corta: «Conozco un barecito aquí al lado, ¿te apetece tomar algo?». Esa prolongación resulta emocionante y no pesada, porque ella ya se lo ha pasado bien.

Si va regular, deja que termine. Dale las gracias, dile que te ha gustado y despedíos con cariño. No hace falta forzar nada.

Si hay una atracción mutua clara, puedes demostrarla. Un abrazo, un cumplido, un «me gustaría volver a verte» bien claro. Y si vas a por un beso, lee sus señales con atención. Hablé de ello en señales de que le interesas a una mujer. El interés suele ser fácil de leer cuando estás atento, y la duda también. Respeta las dos cosas.

Citas que evitaría la primera vez

Algunos planes que parecen buenos pero que suelen funcionar mal como primera cita:

  • El cine. Dos horas a oscuras sin hablar. Guárdalo para más adelante.
  • Discotecas con mucho ruido. No os oís, y el alcohol hace demasiado trabajo.
  • Tu casa o la suya. Demasiada presión demasiado pronto. Un sitio público permite que los dos os relajéis.
  • Restaurantes carísimos. Crean expectativas y hacen que la noche parezca un examen.
  • Cualquier cosa extrema. El paracaidismo puede ser una gran historia para la décima cita, no para la primera.

Lo que me enseñaron las mujeres de mi industria sobre las citas

A muchas de las mujeres con las que trabajo las invitan a salir constantemente, casi siempre con el mismo plan previsible: copas o cena. Cuando cuentan citas que les encantaron, casi siempre es algo distinto. Alguien que las llevó a un bar de jazz diminuto, a una clase de pintura, a caminar hasta un sitio con vistas. Los detalles cambian, pero el tema es el mismo: se esforzó en planear algo que se sentía personal y divertido.

Ese esfuerzo es el verdadero regalo. No el dinero, ni el sitio, sino la intención. Dice: te he escuchado y quiero que lo pasemos bien, no solo superar una entrevista.

Si quieres leer sobre una mujer que construyó una carrera entera en torno a crear experiencias para mujeres y parejas, lee mi columna sobre Candida Royalle, la pionera que hizo porno para mujeres y parejas. Y si te pica la curiosidad por las mujeres con las que he compartido rodaje, las encontrarás en fuckingpornstars.net.

En resumen

Una primera cita no es una entrevista de trabajo con pasta de por medio. Es la oportunidad de descubrir si disfrutáis de la compañía del otro. Elige algo corto, activo y concreto. Que sea fácil de alargar y fácil de terminar. Presta atención a su comodidad, juega un poco y deja que la experiencia haga parte del trabajo.

Hazlo y tendrás más segundas citas que cualquier hombre que siga reservando el mismo restaurante cada viernes.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una buena primera cita que no sea una cena? Un café y un paseo, un mercado, un museo o una galería, minigolf, bolos, una clase de cocina, una sesión de escalada o un mirador al atardecer. Cualquier plan corto, asequible y uno al lado del otro funciona mejor que una cena larga y formal.

¿Por qué una cena es mala primera cita? La cena no siempre es mala, pero es larga, cara y cara a cara, lo que crea una presión de entrevista. Si no hay química, os quedáis atrapados dos horas. Un plan más corto y activo es más fácil para los dos.

¿Cuánto debería durar una primera cita? Planéala para unos 60 a 90 minutos con una forma fácil de alargarla. Si va bien, propón una segunda parada. Terminar cuando los dos queréis más es mejor que estirarla.

¿Quién debería organizar la primera cita? Si la invitaste tú, propón un plan concreto con día, hora y lugar, y mantente abierto a sus sugerencias. Tomar la iniciativa con la logística es atractivo; imponer tu idea, no.

— Maximo Garcia

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